Como dijo…ROMAN POLANSKI

“El Cine debería hacerte olvidar que estás sentado en una sala de cine.” 

Hay muchas películas con leyendas negras en Hollywood, pero sin duda una de las más impactantes fue “La Semilla del Diablo”, de Roman Polanski. En 2018, esta obra maestra ha cumplido 50 años, así que hoy quiero repasar varias curiosidades y detalles sobre ella que no os dejarán indiferentes.

  • La película está basada en un libro que fue un exitazo. La editorial negoció con Hitchcock una adaptación pero éste no la aceptó.

 

  • Los derechos de la obra fueron adquiridos finalmente por William Castle, un director y productor conocido por hacer películas de serie B (“La casa de los horrores”).  A pesar de adquirir los derechos del libro, su estudio consideró que era un proyecto demasiado grande para él. Así eligieron a Polanski, el cual escribió el guión y decidió mantenerse en continuo contacto con la historia.

 

  • En cuanto al reparto de papeles, Robert Redford fue el primero en el que pensaron como protagonista. Pero él y Paramount no se llevaban muy bien en aquel momento, por lo que el estudio pensó en candidatos como James Fox, Robert Wagner o Jack Nicholson. Finalmente John Cassavetes protagonizó la película. En cuanto al papel protagonista femenino, la primera opción fue Jane Fonda, pero rechazó el papel para protagonizar “Barbarella” y dejó paso a Mia Farrow. Un acierto indudable.

 

  • Para seleccionar a los actores secundarios, Polanski dibujó su propio casting tal y como se lo imaginaba.

 

  • El terrible personaje de la vecina Minnie Castevet (Ruth Gordon), es uno de los puntos fuertes de la película y contribuye a la claustrofobia y paranoia de la protagonista. La actriz Ruth Gordon había sido nominada 3 veces al Oscar como guionista (entre ellas, por la mítica ‘La Costilla de Adán’) y 1 como actriz secundaria por ‘La Rebelde’.

 

  • Polanski quería que el personaje de Mia Farrow tuviera una reacción real al responder al teléfono en la escena de la cabina, por lo que optó por poner al otro lado de la línea a un conocido de la actriz: Tony Curtis. Ella no lo reconoció pero su voz le sonaba familiar, de ahí la reacción genuina de Farrow.

 

  • Mia tuvo que dejar atrás su vegetarianismo durante el rodaje de la escena en la que su marido le da carne cruda para comer. La carne es real, y Mia tuvo que repetir la escena cerca de una docena de veces.

 

  • Mia Farrow elaboró una tabla en la que iba apuntando todas las personas que eran simpáticas o malas con ella durante el rodaje. El director, al enterarse, hizo otra tabla pero solo para ella, para ver cómo se comportaba con el resto del equipo. La llamó ‘Mia’s Chart’.

 

  • Una de las escenas más recordadas es en la que Mia Farrow cruza una de las calles de New York con los coches teniendo que frenar para no atropellarla. La escena es real: no se cortó la calle para rodarla. Polanski la convenció aduciendo que “nadie atropellaría a una embarazada”. Repitieron la toma varias veces… con Polanski llevando la cámara, ya que nadie más se atrevió a rodar la escena.

 

  • La película fue rodada en el legendario edificio. Las leyendas sobre él eran muchas, y todas bastante perturbadoras: desde rituales de magia negra hasta psicofonías y apariciones del mismísimo Boris Karloff, que vivió y murió en el edificio. Además, años más tarde, John Lennon fue asesinado junto a él.

 

 

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